Por qué una web puede ser lenta
Las causas más habituales de una web lenta, explicadas sin tecnicismos, y qué se puede hacer con cada una.
La velocidad no es un capricho técnico. Una web que tarda en mostrarse hace que parte de las visitas se marchen antes de verla, sobre todo desde el móvil.
Imágenes demasiado pesadas
Es la causa más común. Una foto sacada con una cámara o un móvil puede ocupar varios megas; en una web, la mayoría de las imágenes funcionan bien con una fracción de ese tamaño. Comprimirlas y usar formatos modernos (como WebP o AVIF) suele dar una mejora notable.
Demasiados elementos de terceros
Chats, píxeles de publicidad, mapas, vídeos incrustados, herramientas de analítica… Cada uno se descarga desde otro servidor y suma tiempo. Conviene revisar cuáles se usan de verdad.
Plugins y temas sobrecargados
En gestores como WordPress, cada plugin puede añadir su propio código a todas las páginas, aunque solo se use en una. Con el tiempo se acumulan.
Un alojamiento justo de recursos
Si el servidor tarda en responder, todo lo demás espera. A veces el problema no está en la web, sino en dónde está alojada.
Fuentes tipográficas y código sin optimizar
Cargar muchas variantes de una tipografía o ficheros de código sin comprimir también retrasa la primera imagen que ve el visitante.
Cómo saberlo
Herramientas gratuitas como PageSpeed Insights, de Google, miden la velocidad de una página y señalan algunas causas. Sus resultados pueden variar entre una medición y otra, así que conviene repetirlas y fijarse en las tendencias, no en un número aislado.
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